Todos en algún momento pasamos y se nos recibió en primera instancia de esta manera. Llamamos profanamente a la puerta, "Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abriréis" (Mt 7,7-12), se nos olvida lo profundo de esta frase, la esencia de todo llamado de todo acceso de todo puente entre el hombre y la humanidad se basa en este principio.
Describir el proceso más allá de los confines de este comentario no es mi propósito. El punto es que ¿qué tan profanamente actuamos? ¿qué tan torpe es nuestra forma de llamar las puertas, de las almas de nuestros hermanos? ¿qué tan grande es nuestro principio de búsqueda… llamamos a las puertas correctas… es en realidad lo que buscamos?.
Todo dentro de masonería, como dentro de la vida misma, tiene un propósito, tal vez allende a nuestro ser y entender, pero lo tiene. Cada cosa está en su lugar por una razón. La logia como el cuerpo humano o el cuerpo de la comunidad misma, está formado por diferentes unidades llamadas órganos o sus equivalentes que tienen una función coordinada con el resto y tienen una interacción que hace que el funcionamiento del todo sea o no aceptable. Cuando ese funcionamiento es deficiente es cuando decimos que ese “cuerpo” está enfermo.
Cuando ese “cuerpo” está enfermo es cuando ha perdido el equilibrio o armonía motriz que lo caracterizaba. Si bien somos lo que decimos, somos lo que vestimos, lo que pensamos, somos lo que comemos, también somos de la forma en que llamamos a la puerta, de la forma en que buscamos y la forma en que pedimos. El altanero piensa que todo lo merece y no se molesta en pedir, sólo lo toma, el menospreciado, con su pesaba baja de autoestima, siente que nada merece por eso no pide, pero ambas son extremos de un mismo mal.
Somos masones porque fuimos y somos reconocidos como tales, por eso al llamar se nos deja entrar, cuando la voz así lo diga, entramos de una cierta forma que denota disciplina, estudio y respeto para los demás, para los hermanos que nos dan la entrada.
Espero no haber llamado profanamente a las puertas de sus corazones que desde el fondo del mío envío mis bendiciones, un abr:. Frat:. y un osc:. De p:. por mi conducto de M:.L:. .
Amor Fraternal – Socorro – Verdad
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